Celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2015

wbw2015-logo-pink-spaLa primera semana de octubre, en España, celebramos la Semana Mundial de la Lactancia Materna y como cada año en Maire hemos querido sumarnos a la celebración programando una serie de acciones que esperamos que os gusten.

El lema de este año es “AMAMANTAR y TRABAJAR ¡logremos que sea posible!”; un objetivo necesario para conseguir que las mamás que trabajan tengan la posibilidad de seguir amantando a sus bebés una vez que se han incorporado de nuevo a sus trabajos. Con la campaña de la SMLM 2015, WABA y toda su red mundial, buscan empoderar y apoyar a todas las mujeres que trabajan en los sectores formales e informales, para que puedan combinar su trabajo y la crianza de sus hijos e hijas y puedan amamantar.

Para reforzar este mensaje y la cultura de la lactancia materna en nuestra región, este año hemos creado un completo programa, dirigido a familias, profesionales, estudiantes o cualquier persona interesada en la lactancia materna, que se concreta en:cartelconlogobiblioteca

La apertura se realizará, el día 6 de octubre, con una conferencia magistral, por el conocido pediatra

Jose María Paricio Talayero que nos ofrecerá una charla sobre “Claves de la lactancia materna” y que se centrará en:

  • El ABC de la Lactancia Materna
  • Estrategias para mantener la lactancia en las mujeres que se tienen que incorporar al trabajo
  • ¿Por qué “Tú eres la mejor madre del mundo”?

Será en el salón de actos “Biblioteca Pública del Estado” a las 17.30h, gratuita y abierta al público hasta completar aforo.

lactancia definitivo-curso definitivoAsí mismo, celebraremos desde el día 15 de octubre al 10 de diciembre el III Curso de Lactancia Materna para Grupos de Apoyo. Puedes consultar aquí el programa detallado e inscribirte 

También, queremos aprovechar las redes sociales para hacer una campaña regional de reconocimiento de los profesionales de la salud que apoyan día a día a las madres en su lactancia materna. Con este objetivo hemos creado un sistema de nominaciones  en el que pedimos que participes y nos cuentes ¿qué profesional sanitario/a en Extremadura te apoyó más con tu lactancia?. Si quieres participar puedes nomimar a tus candidatos en el siguiente enlace

Además, queremos que los debates que vayan surgiendo puedan llegar al mayor número de personas, por lo que activaremos nuestra línea de comunicación y estaremos conectadas a través de facebook y twitter para intercambiar ideas y reflexiones.

Esperamos poder compartir este otoño con muchas mamás, papás y multitud de profesionales que tienen la vocación de trabajar por favorecer la lactancia materna en nuestra región.

 

“La experiencia de Tuuli: lactancia en un parto de trillizos”

Compartimos con vosotros a través de una entrevista, la experiencia de Tuuli con la lactancia materna de sus bebés Alexander, Axel y Amaya.

¿Cuál fue tu reacción cuando te dijeron que ibas a tener trillizos?

Fue un shock total pero también un momento de alivio. Os cuento…
Todo empezó cuando dio positivo la prueba de embarazo, poco después fui al médico en la primera ecografía no pudieron ver nada, aunque en la analítica tenía el nivel del hormonas alto.

Me repitió la prueba 2 días después, la hormona HCG se había duplicado, como suele pasar. La eco tardó una eternidad y vi las caras serias de los médicos, supe que algo no iba bien. Nos explicaron que no se podía ver nada en mi útero pero que había una mancha en mi trompa izquierda. El diagnóstico: embarazo ectópico, me hicieron una laparoscopia esa misma noche. A las 2 de la madrugada me desperté de la anestesia, casi me puse a llorar porque me dolía mucho y pensaba que me habían quitado la trompa como estaba planeado, pero mi marido me tranquilizó y contó que no.  Cuatro días más tarde me mandarían a casa sin tener claro si estaba embarazada o no. “¡Esto es muy raro!” me dijeron los médicos.

La semana siguiente tuve eco y por fin todo empezó a tener sentido. Primero nos dijeron que eran dos pero que querían hacer otra eco con un aparato mejor, y entonces ya pudimos ver los tres embriones. Me puse llorar y después tuve un ataque de risa. ¡Menudos polizones mis bebés!

¿Pensaste que criar a tres bebés a la vez sería muy diferente a tener 1 o 2?IMG-20150416-WA0006

Durante el embarazo no pensé mucho en criarlos. Solo quería que el embarazo fuera bien. Cuando llegué a las 25 semanas estaba quizás más tranquila, porque si nacían tendrían más posibilidades de sobrevivir. Nacieron en la semana 32 de gestación y estuvimos 6 semanas en el hospital.

¿Cómo ha sido tu crianza durante este tiempo?

Lo más difícil fue cuando estaban en las incubadoras llorando y no podías hacer nada. Pero durante las 6 semanas en el hospital hubo cosas buenas también. Como no tenía casi nada de experiencia, pues me fue bien todo lo que me enseñaron las enfermeras. En el hospital los niños se acostumbraron a comer cada tres horas y en casa quisimos mantener ese ritmo. Yo creo que con tres bebés hubiera sido muy difícil que comieran y durmieran a demanda. Sé que hay algunas familias que lo hacen pero supongo que tienen ayuda en casa.

IMG-20150417-WA0005El ritmo y la organización siempre han sido las claves para no perder la cabeza. En la calle siempre me preguntan lo mismo: “¿cómo lo haces con tres bebés? yo con una me vuelvo loca”. Agobiarme sería un lujo que no me puedo permitir, así que no me queda otra que adaptarme. Mi marido y yo no discutimos porque no tenemos tiempo. Por las noches prefiero ver una película y hacer una buena cena, que quejarme. Cuando duermen la siesta, aprovecho para hacer tareas de casa y comer con calma. A veces la casa está bastante desordenada pero si hace buen día prefiero dar un paseo. No salgo cada día porque hay que hacer 2 viajes con el ascensor, vestirles, preparar la bolsa y cuando estás a punto de salir ¡alguno tiene caca! Si he quedado con alguien empiezo a preparar todo 2 o 3 horas antes de salir.

A veces no salgo porque no tengo ganas de hablar con la gente. Siendo finlandesa, tengo más necesidad de mi espacio personal. El cochecito de 3 llama un montón la atención, en una hora me paran por lo menos 20 o 30 veces. Nunca me costumbraré a las miradas y los comentarios. “¡UUUUYYY qué trabajo!”, “¡UUUUYYY qué horror!”, “¡UUUYYY qué guapos!”, “¡UUUUYYYY mira,  mira, tres bebés iguales!”, “¿Son todos tuyos?”, “¿Cómo lo llevas?”… Me gusta hablar con la gente, sobre todo con otros padres, pero a veces las miradas y los comentarios son muy agobiantes y sólo tengo ganas de decir que son mis hijos y no animales de circo 🙂

¿Pensaste que ibas a poder darles el pecho? 

Leí mucho sobre el tema y parece que son pocas mujeres las que lo hacen. Mi objetivo fue darles leche materna por loIMG-20150417-WA0007 menos los 2 primeros meses.  Como eran muy pequeños al nacer (1.5 kg cada uno) no sabían mamar y tuve que empezar con el extractor. Tenía muchos dolores por la cesárea y al principio no salía casi nada de leche. Luego costó mucho enseñarles a mamar. Tuve que empezar con la pezonera pero también costó dejarla.

Cuando nacieron no tenían el instinto de mamar todavía; luego sabían mamar pero también tenían que tragar y respirar, y todo eso a la vez es difícil para los prematuros.

¿Te recomendaron darles el pecho o te lo desaconsejaron? 

Sí, me lo recomendaron en el hospital, pero algo más de ayuda me hubiera ido bien. Tampoco yo tenía energías para buscarla. Además todo el mundo tenía su opinión sobre el tema. Algunos pensaban que era una madre maravillosa por hacerlo y otros pensaban que era una locura. Intenté ignorar los comentarios pero lo que más rabia me daba era cuando la gente decía: “¿Por qué no les das biberón? ¡Es mucho más fácil! A mi hijo no le ha pasado nada….” Bueno. Tal vez no es necesario tomar siempre el camino más fácil. Tenía un motivo muy importante para seguir con la lactancia aunque fue difícil.

A las dos semanas de vida a mi niña le diagnosticaron enterocolitis, una enfermedad típica en los prematuros. Al principio fueron dos semanas de dieta absoluta con alimentación parenteral y antibióticos. Luego dos semanas más. Casi la tuvieron que operar.

La niña tenía vías puestas en ambos brazos y por eso era muy complicado cogerla en brazos. Durante ese tiempo ella se acostumbró a tomar la leche en jeringuilla o en biberón. Nunca aprendió a mamar muy bien. Los pediatras me aconsejaron darle a ella toda la leche materna posible porque tenía el intestino muy sensible; así que decidí seguir con la lactancia materna como fuera.

¿Cuánto tiempo les has dado el pecho?

6 meses. Solo las IMG-20150416-WA00076 primeras semanas fue lactancia exclusiva. Al salir del hospital, tuvimos que darles fórmula porque mi leche no llegaba para todos.

Después de un mes en casa  ya tenía una buena rutina. Como la nena no mamaba muy bien, tomé la decisión de darle sólo biberón (pero de leche materna, claro). Los chicos tenían más costumbre, así que cada 2 tomas tenía a un niño en el pecho y a la vez hacía extracción con el sacaleches. Así estimulaba los dos pechos a la vez.

En una cita con la matrona le pedí consejo sobre cómo podía aumentar la producción de leche. Calculaba que me sacaba unos 700-800 ml al día. Suficiente para uno quizás, pero no para tres.  Primero me dijo que era muy difícil dar el pecho a 3 bebés y yo pensando “¿me lo dices o me lo cuentas?”. Le contesté (casi enfadada) que ya sabía que era difícil, no hacía falta que me contara cosas que ya sabía.

A mi marido le hicieron contrato fijo dos semanas antes de que nacieran los bebés. Tuvimos una suerte increíble. Entonces él pudo aprovechar las vacaciones, el permiso de paternidad y, entre unas cosas y otras,  se pudo quedar casi cuatro meses en casa con nosotros. Cuando tuvo que volver a trabajar, los niños tenían 6 meses. Me daba cuenta que preferían más el biberón que el pecho. Cosa que muchas veces pasa con la lactancia mixta.

Al mismo tiempo, yo también necesitaba un poco más de libertad porque durante este tiempo me estaba haciendo la extracción cada tres horas. El destete fue muy fácil porque ya estaban acostumbrados al biberón. Creo que fue más duro para mí, a pesar de todo el esfuerzo, sentía una culpabilidad tremenda. Cosa de madres, supongo. Las hormonas hacen lo suyo también.

¿Recomendarías a otras mamás de partos múltiples que dieran el pecho?

¡Claro que sí! Ha sido una de las experiencias más bonitas de mi vida.
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¿Qué consejos les darías?
Tómate tu tiempo, ten mucha paciencia y no te rindas aunque parezca difícil. El descanso es muy importante para la producción de leche. Y si tu leche no es suficiente, la lactancia mixta es una buena alternativa también. Tampoco es tan fácil con el biberón, de hecho, hay 8 pasos para dar un biberón a un niño: comprar la leche, lavarse las manos, lavar el biberón, secarlo, esterilizar la tetina, hervir el agua, medir, mezclar… mientras que dar el pecho tiene un paso único: Poner al niño (o niños) al pecho 😉

La historia de una lactancia muy deseada

yo.Llegaste un 20 de Enero a las 16:30h, en ese instante terminó esa larga espera que viví deseándote tener durante años, sentimientos quedaban atrás, no había sido fácil, impotencia al querer ser madre y no conseguirlo, lucha, tristeza, vacío, miedo… al mirarte por primera vez todo ello daba paso a algo indescriptible, teniéndote por fin en brazos, difícilmente puedo nombrar lo que sentí, podría decir que felicidad, tranquilidad, plenitud… algo mucho más inmenso de lo que esperaba, un amor tan grande del que no era consciente cuando estabas segundos antes dentro de mi panza, no sabía que se podía querer tanto…

Años atrás me había preparado mucho para criarte, sabía que cuando por fin fuese madre, el lugar de mi hijo sería mi regazo, qué mejor sitio que los brazos de unos padres para un bebé que acaba de llegar al mundo. Nadie mejor que tú sabrías cuándo estarías preparado para caminar, para comer, para dormir, respetaría tu ritmo, y te criaríamos con todo nuestro amor. Sabía que tu mejor alimento era el que la propia naturaleza había creado exclusivamente para ti, sabía que debía dejarme guiar por mi instinto, y que la lactancia materna era algo que con información, seguridad y el apoyo que sabía iba a encontrar en tu padre , sería algo que no debería dar problemas; pero en eso me equivocaba, a veces las cosas naturales no son fáciles, pero tenía claro lo que quería, y sabía por experiencia, que a veces toca luchar un poco más de lo esperado por lo que se quiere, aunque esta vez te tenía ya a ti para animarme aún más a luchar por ello.

Aquí va la historia de nuestra lactancia, que esperamos sirva de ayuda a otras madres, que a pesar de las dificultades, necesiten un “empujoncito” para poder vivir y regalar la experiencia de la lactancia materna a sus bebés, y cómo no, a ellas mismas, porque como dice el pediatra Carlos González, es “Un Regalo para toda la Vida”, pero no solo para los niños, si no también para sus madres.

Mi parto no fue el deseado, por circunstancias personales finalmente acabé aceptando que sería una cesárea programada, los últimos días de la espera fueron muy muy duros, tenía mucho miedo y ansiedad por no saber cómo iría todo, peryodóname mi pequeño por no ser capaz de disfrutar como merecías de sentirte en mi panza todo lo que yo hubiese deseado, no dejabas de moverte, aunque afortunadamente ahora recuerdo aquella sensación como una de las más maravillosas cosas que he experimentado en mi vida, la vida misma dentro de mi, una pena que los temores me impidiesen disfrutar de algo tan grande…

Llegado el momento de tu nacimiento, todo sucedió muy rápido, y pronto te tuve en  mis brazos, no puedo quejarme de cómo me trataron, porque estaba rodeada en su mayoría de personas que con cariño me acompañaron en ese momento, tu padre fue la ausencia más grande, me hubiera encantado compartir ese momento con él… Una pena que no se permita la entrada de alguien tan importante en un nacimiento de un hijo por cesárea, y más sin ser de urgencia. Pude tenerte en mis brazos minutos después de nacer, y en media hora como mucho estar juntos para no separarnos más.

Recuerdo esos primeros momentos a tu lado en la habitación del hospital, en los que sólo existías tú y tu padre, ese gran acompañante, que a pesar de haber vivido una espera dura a mi lado, ahí estaba, feliz, amándote tanto como yo, y apoyándome en todo momento para que a partir de ese instante todo fuese lo mejor posible, como siempre…

Los inicios de nuestra lactancia no fueron tan fáciles, a pesar de tener claro lo que quería y contar con la información y el apoyo de mi entorno, me faltó el apoyo del personal de la planta del hospital para que nuestra lactancia comenzase con buen bien. Desde pocas horas después de nacer, ya nos preguntaron que si íbamos a querer biberones hasta que me subiera la leche, a lo que dijimos que NO, pero al llegar la noche, nos lo trajeron a la habitación “por si acaso”,  allí se quedó

te enganchaste al pecho sin problema aparente, pero en el cambio de turno de las 12, ya se acercaron a comprobar tus niveles de glucemia, decían que eras un bebé grande, 4,200 kg y que no querían estar con urgencias durante la noche por una posible hipoglucemia, recuerdo que la tenías en 30 y algo, y nos metieron MIEDO, terrible arma con unos padres primerizos

Intentamos ofrecerte el biberón, pero no lo querías, tú preferías el pecho, como siempre has hecho, así que lo que hice fue que mientras mamabas dejaba caer gotas de leche para que las chupases y al menos tener la tranquilidad de que habías comido algo. Al día siguiente tenías la glucemia ya normal.

estomago de un bebéAhora sé que el estómago de un bebé recién nacido es apenas del tamaño de una cereza, y al tercer día de una nuez, por lo que con el calostro es más que suficiente.

También sé que la leche no tarda en subir más tiempo si te hacen una cesárea, que la subida de la leche no depende del tipo de parto, si no de la salida de la placenta, además mi experiencia me hizo aprender que poniéndome al pecho mucho tiempo al bebé es lo mejor para que llegue pronto la leche, de hecho recuerdo que al tercer día aproximadamente vomitaste y me sorprendió ver toda la cantidad de leche que habías tomado.

No separarme de ti  esos primeros días es lo mejor para favorecer la lactancia, de hecho creo que esas cunitas en los hospitales son innecesarias, yo descansaba mucho mejor contigo encima, estaba mucho más tranquila, de hecho podrían haberse llevado la cuna, porque sólo la utilizamos para meter cosas dentro, dónde mejor estabas era conmigo o con tu papá.

Frases que escuchamos en el hospital, de boca de un pediatra, como “con ponerte al niño 10 minutos en cada pecho cada 3 horas es suficiente para que te suba la leche, si lo tienes todo el rato cómo estás haciendo al final te saldrán grietas como a muchas otras madres y dejarás la lactancia…” no ayudan en absoluto a una madre que quiere dar el pecho, más bien todo lo contrario, menos mal que no hice ni caso! Y sí, me salieron grietas, pero no por tenerte mucho tiempo al pecho. Precisamente lo que se carga una lactancia en muchas ocasiones son los “consejos” desafortunados como esos.

Naciste un lunes, y el viernes estábamos en casa, ese fin de semana comencé a sentir muchísimo dolor en el pecho, y estaba muy inflamado con fiebre hasta de 39, aunque he de reconocer que cuando mamabas me dolía mucho desde el primer momento, y una lactancia nunca debe doler, si duele es que algo no va bien, en nuestro caso la postura no era correcta, y tardamos un tiempo en conseguir corregirla, la cesárea no ayudaba, y en mi caso el usar un cojín de lactancia me ayudó mucho a mejorar la posición sin que me molestara la herida.

Me decidí a llamar a Maire Lactancia, ya conocía la asociación desde hacía tiempo, y no quise dejar de pedir ayuda antes de tener problemas más grandes, ellas me ayudaron muchísimo, tenía una ingurgitación mamaría, y con unos sencillos consejos en un par de días estuvo superada, además miraron la postura, y vieron que hacías casquidos al mamar, aunque a esto último no le hemos encontrado nunca solución, porque con un año y sigues haciéndolo! Pero bueno, no ha interferido en nuestra lactancia, así que lo hemos dejado así.

Pasaron los días, mis grietas aumentaban, sobre todo en el pecho derecho, recuerdo la semana siguiente de tú nacer con mucho malestar físico, muchos dolores derivados seguramente de la cesárea, que se unían al dolor al darte el pecho por las grietas. Lo dejaba pasar, y aguantaba, te miraba y sacaba fuerzas al verte para seguir, estaba feliz por tenerte, eras la mejor forma de tener ánimo para surelato lactanciaperarlo, y tu padre me animaba a seguir intentándolo. Pero al final tomé la decisión de sacarme la leche de ese pecho hasta que curarse la grieta, no podía más, sobre todo el dolor por las noches era insoportable, me decía la gente que había que aguantar, y seguir corrigiendo posición, que se curaría sola, pero no me veía capaz, tu padre puede dar fe del dolor que tenía en ese pecho al darte de mamar. Te alimentabas de un solo pecho, y del otro extraía leche, que a veces te ofrecía y otras no, porque no querías, de hecho cogías mucho peso y era suficiente con lo que mamabas de uno sólo. Tuve varios intentos de darte de nuevo del pecho de las grietas, en los que volvían a salirme y volvíamos a empezar… de hecho llegué a tener un pecho, del que te alimentabas, enorme, y el otro me bajó muchísimo la producción, porque aunque me sacaba leche, la estimulación no es la misma. En esos momentos comprendía a muchas madres que dejan la lactancia, porque para algunas no es un camino de rosas, hay que tener mucha paciencia y alguien que te apoye al lado, además de encontrar dónde está el problema para buscar la solución correcta, y ahí está presente la labor de los grupos de apoyo a la lactancia, además tener muy claro que se quiere dar el pecho, para superar las dificultades de ciertos momentos y no acabar tirando la toalla.

Finalmente, y coincidiendo con lo que muchas mamás cuentan a veces en las reuniones del grupo de apoyo, todo empezó a mejorar, no sé que día, ni de que manera, supongo que a partir del mes, o mes y medio, empezaste a mamar de ese pecho, la grieta se curó, ya no me dolía, y todo iba sobre ruedas, y hasta el día de hoy.

Banco de lecheMe hice una experta es extraer leche, y eso me hizo plantearme hacerme donante del Banco de leche materna de Extremadura es muy sencillo hacerse donante, solo se debe acercar una a su hospital de referencia, en el caso de Badajoz es al Materno, al Banco de Sangre, te hacen una analítica y una entrevista sobre los hábitos de alimentación y sobre salud, y cuando tienen los resultados en pocos días te envían los botes para guardar la leche extraída y si lo necesitas un sacaleches. Vas congelando la leche en sus botes con la etiqueta, y cuando tengas almacenados los acercas al Banco de Sangre sin romper la cadena de frío. Es algo que en mi caso no me cuesta trabajo, y supone una gran ayuda para los bebés ingresados, sobre todo los prematuros.

Para hacerse donante es imprescindible hacerlo cuando llevas menos de 6 meses dando el pecho, pero después de 6 meses puedes seguir siendo donante, ya que en mi caso llevamos un año y seguimos ayudando.

Esta es nuestra historia de lactancia hasta día de hoy, que a pesar de los baches del principio, no hemos tenido ninguno significativo más, el resto del tiempo, ha sido y sigue siendo una experiencia única para ambos, que se prolongará el tiempo que sea necesario siempre que siga siendo algo gratificante para los dos, porque la leche materna no es sólo alimento, es muchísimo más, es tu consuelo, tu rinconcito para relajarte, si estás malito, si tienes sueño…

Aquí ya no importan los tiempos, las tomas, las horas que pasas sin mamar, solo importa que somos felices tomando y dando teta… y ya está, merece la pena.

 Seguridad, información, apoyo, porque todo problema, tiene una solución…

Nuestros deseos para este nuevo año

Desde deseosMaire Lactancia, asociación que tiene como principal objetivo promover, proteger y apoyar la lactancia materna, hemos pensado en compartir con vosotras, las familias  que conformáis  Maire, nuestros deseos para este año, con la esperanza de que con el trabajo y la constancia de todas, seamos capaces de hacerlos realidad.

Nuestros deseos para este año son:

  • Que las madres y recién nacidos puedan iniciar precozmente su lactancia, permitiendo el contacto piel con piel desde el nacimiento, y procurando la no separación de la madre y el bebé tras el parto.
  • Que el inicio precoz de la la lactancia se haga también tras cesáreas,  que no haya separación protocolaria para aquellas mamás que deseen estar con sus bebés, ayudándolas física y emocionalmente.
  • Que se busquen alternativas prácticas a las situaciones en las que la lactancia materna se encuentra con alguna complicación, para que las mamás puedan contar con asesoramiento y profesionales sanitarios que las ayuden a superar las dificultades y a establecer una lactancia materna exitosa.
  • Que se cumpla la normativa existente sobre adopción del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna y que no se ofrezca a las madres desde los Centros de salud u Hospitales, recomendaciones de alimentación con leches artificiales, en ocasiones, además, sin atender el deseo de la madre de amamantar a su hijo.
  • Que se apoye a todas las mamás, sobre todo a las que tienen dificultades especiales como prematuridad, bajo peso, partos múltiples, etc., ofreciendo alternativas y ayuda para establecer una lactancia materna exitosa.
  • Que las mamás encuentren en el ámbito sanitario una información veraz sobre la alimentación de los neonatos, basada en la evidencia científica, como las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Academia Americana de Pediatría (AAP), o el Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría.
  • Que los profesionales sanitarios que atienden a embarazadas y futuras mamás, pueda acceder a formación especializada sobre la lactancia.
  • Un apoyo más firme y decidido en el Hospital Materno Infantil de Badajoz, con la implantación de políticas y protocolos que favorezcan la lactancia materna.
  • El avance de la certificación IHAN en el Hospital Materno Infantil de Badajoz, iniciada hace unos años mediante la creación de un Comité de Lactancia Materna.
  • La creación de una red de apoyo activa a las mamás integrada por profesionales sanitarios, grupos de apoyo a la lactancia y el entorno familiar de las nuevas familias de nuestra ciudad.

Seguro que entre todas podemos completar la lista y hacérsela llegar a aquellas personas que pueden hacerlos realidad, ¿Nos ayudas?

¡Bienvenidos/as a la Semana Mundial de Lactancia Materna 2014!

Semana Mundial de la Lactancia MaternaMaire Lactancia Materna, se suma a la celebración de la Semana Mundial de Lactancia Materna que organiza la WABA – Alianza Mundial pro Lactancia Materna. Como todos los años en España, se celebra a comienzos del otoño, durante la primera semana de octubre.

El lema de este año es “Lactancia Materna: un triunfo para toda la vida! una reflexión sobre la importancia de amamantar a nuestros bebés y favorecer la protección, promoción y apoyo de la lactancia materna contribuyendo así la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

La Semana Mundial de la Lactancia Materna es una semana cargada de actividades para promocionar la lactancia materna en todo el mundo y en Maire hemos querido sumarnos a esta celebración con la programación de varias actividades que queremos compartir con todas las personas de nuestro entorno.

La actividad principal, será la celebración de una charla informativa, sobre los inicios de la lactancia por Marta Pablos, Matrona  de Atención Primaria, mamá y colaboradora de Maire Lactancia.

La charla se celebrará el día 3 de octubre en la Biblioteca Pública del Estado a las 17:30h.

Semana Mundial de la Lactancia Materna

Los temas que se abordarán en la charla serán:

  • Prepararse en el embarazo
  • Calostro, subida de la leche
  • Lactancia a demanda
  • Piel con piel
  • Posturas y agarre
  • Dificultades y soluciones
  • Posibles interferencias
  • Claves para amamantar

También se ha realizado un vídeo protagonizado por todas nuestras socias, con la idea: ¿qué consejo te darías si comenzaras de nuevo a amamantar a tu bebé? Este vídeo se difundirá a través de nuestras redes sociales para hacer llegar nuestras reflexiones a todas las mamás o futuras mamás.

Así mismo, vamos a dirigir una carta a las personas responsables del Hospital Materno Infantil de Badajoz sobre la importancia de seguir trabajando por el favorecimiento de protocolos y prácticas que apoyen a las mamás en el inicio de su lactancia. Los y las profesionales de la salud cuentan con todo nuestro apoyo y colaboración para la creación de un Comité de Lactancia Materna, que esperamos, sea pronto una realidad en Badajoz.

Os esperamos para celebrar juntos la Semana Mundial de la Lactancia Materna!

María Pablos, Matrona de Atención Primaria, mamá y colaboradora de Maire Lactancia

Mi nombre es María Pablos, en 2002 comencé los estudios de enfermería, no puedo decir que fuera  vocacional desde siempre, pero a medida que iba aprendiendo la profesión me iba gustando más el arte de cuidar, que esa es la esencia de la enfermería.

Durante el segundo curso hice una rotación por paritorio y me encantó el mundo del parteo; me propuse seguir estudiando y especializarme en Ginecología y Obstetricia, era mi sueño, quería ser matrona.

En 2008 aprobé las oposiciones y empecé la residencia en el Hospital Materno de Badajoz. Desde el principio me encantó la profesión y durante los dos años de formación descubrí que la función de la matrona no se limitaba solo al mundo del paritorio y el arte de partear. Descubrí la importancia de la lactancia materna, sus beneficios, tanto maternos como  para el bebé, muchos más de los que hubiera imaginado o hasta entonces sabía. Mi madre no  me dio pecho porque tenía “agüilla” y hasta entonces lo creí así. Leí  libros, artículos,  asistí a charlas y ponencias, quería ser una experta en lactancia. También descubrí  el papel tan importante de la matrona para promover, educar e informar de los beneficios de la lactancia. Decidí que cuando fuera madre daría el pecho a mi hijo, quería vivir en primera persona esa sensación tan placentera que te cuentan las madres cuando amamantan.

Actualmente trabajo como matrona en Atención Primaria, y una de mis funciones, además de control del embarazo, es promover la lactancia en las clases de educación maternal.

He vivido y crecido con la cultura del biberón, apenas vi a alguna mamá dar el pecho, era algo raro en mi mundo, incluso por la televisión anunciaban las leches artificiales desde el primer día de vida del bebé, sus beneficios y cualidades. Hasta que comencé los estudios de Matrona pensaba que en realidad había mujeres que no tenían buena leche o simplemente no tenían; e incluso que las leches de fórmula eran mejores que la leche materna.

El 3 de junio nació mi hija, un parto natural y muy rápido, sabía que las dos primeras horas de vida era muy importante que se pusiera al pecho para garantizar la lactancia en un futuro. Así lo hice, estuvimos solas ella y yo, piel con piel, y se agarró muy bien. Fue una sensación rara, porque a pesar del buen agarre y la colocación de su boca, me molestaba un poco la succión, e incluso tuve grietas que duraron pocos días.

El primer mes estuvo enganchada casi todo el día, y tuve que escuchar los “consejos” de familiares y amigos de dar un biberón, ya que no era normal que estuviera enganchada a todas horas, mi leche no le “saciaba”. Gracias a mi maternidad he aprendido que la teta es mucho más que el alimento, en ella mi hija se siente segura, tranquila, feliz, satisfecha de estar al lado de la persona que más conoce: su madre. He tenido todas las dudas que le puede surgir a cualquier otra madre, pero mi convicción, el saber sus beneficios, sus cualidades, sus efectos a largo plazo, etc. han hecho que no me planteara abandonarla.

El hecho de ser madre ha hecho darme cuenta de que en una sola  clase de educación maternal, no se puede informar y asesorar a una mujer para promover la lactancia; porque a pesar de lo que sabía y lo segura que estaba de mi misma, la revolución hormonal posparto, el cansancio y el que mi hija estuviera enganchada a todas horas, hacia que pensara que algo no iba bien y aquí es donde juegan un papel importantísimo los GALM.

Con casi 4 meses que tiene ya mi hija puedo decir que la lactancia es mucho más que la teoría que lees y que hasta que no se vive en primera persona no se sabe lo que realmente es, pero después de 4 meses de lactancia exclusiva y haberlo pasado un poco regular, ya que  mi hija es muy demandante, me siento orgullosa de haber llegado hasta aquí.

Me he sentido muy apoyada por Maire, en sus reuniones te sientes muy identificada y el estar entre un grupo de iguales ayuda mucho en esta etapa tan bonita pero a la vez tan dura que es la maternidad.

 

 

 

Lactancia materna diferida; mi leche es para ti

Sonia nos cuenta cómo la “lactancia diferida” la ayudó a amamantar a su segundo bebé

Cuando habitabas mi panza, disfruté preparando mi madriguera para recibirte y parirte en casa. Grandioso regalo y experiencia vital. Días antes saludaban nubes oscuras que portaban agua, yo las recibí y las acepté. Después pedí al cielo que el sol hiciera el milagro del arcoíris que tanto me inspira. Y así fue.

Cuando habitabas mi panza te cantaba al son de Rosa Zaragoza que había leche para ti, y que tu hermano poco a poco iba entendiendo que la teta iba a ser compartida. Tranquila amor mío, mi leche es para ti. Cuando habitabas mi panza, hablaba con papá sobre cómo sería tu boquita. Admitía lo enamorada que estaba de la maternidad en todas sus manifestaciones. Cuando habitabas mi panza, pensaba confiada que el comienzo de la lactancia contigo estaría exenta de problemas, entre otras cosas, porque eran ya tres años de experiencia con Hugo, con esos inicios de grietas y mastitis. Y los mismos años acompañando a otras mamás, papás y bebés en el grupo de apoyo a la lactancia materna “Maire”.

Cuando habitabas mi panza, contaba las lunas cada mes. A ti te sentía serena, fuerte y con un halo de colores haciendo honor a tu bello nombre. Gracias Iris.

Cuando habitabas mi panza, papá te acariciaba con cada palabra de amor que me dedicaba. Tu hermano te explicaba cómo era nuestra cama y que ya te había reservado un huequecito. Cuando habitabas mi panza, mi doula también me cuidaba. Siempre estuve acompañada de mujeres sabias que alimentaban mi paz y mi alegría. Curaban mis heriditas y masajeaban mi cuerpo con hechizos de luna y polvo de estrellas. Ellas saben quiénes son y lo mucho que las amo. A todas ellas, gracias.

Foto maire ok

Tu nacimiento y mi parto volvieron a transformar mi Ser. Nido salvaje. Romper y crear a la vez, dolor y placer en la misma contracción, frío y calor, silencio y grito, ardor, vacío… Y amor, mucho amor. Salir de ti y de mí, para volver a entrar otra vez, pero más pura, más llena, más sana, más entera… Puro instinto mamífero. Ahora habitas mis brazos.

Clavamos los ojos la una en la otra. Aún unidas por el cordón de vida, se para el tiempo, solo estamos tú y yo. Te huelo, te beso, te miro, te siento y vuelvo a olerte. Tenías prisa por encontrar mi leche y saciarte más. Ahora habitas mi pecho izquierdo. La madrugada nos dejó dormir a los cuatro. Las matronas besaron mi frente y cerraron despacio la puerta de nuestro hogar. Hasta mañana.

Amanece y seguimos juntas. Pero duermes y no mamas. Pasan las primeras 48 horas y no sé si realmente va todo bien. Dudo, lloro, me pierdo, me retuerzo, te miro, conecto, te amo, vuelvo a olerte y me encuentro.

Sigo acompañada de mujeres que calientan la casa, mi alma y mi estómago, pero sigo dudando. No mamas y te noto apagada. Ahora tu color te delata amor mío. Tu tono amarillea demasiado y mis pechos llenos de leche piden ayuda para evitar obstrucciones. El tándem es la solución porque tu hermano los vacía y alivia el dolor. Pero mi intuición vuelve a hablar y sé que algo no va bien.

Hija, te pido perdón, no lo vi antes porque confiaba en que esta vez no habría problemas para amamantar a mi cría. No lo vi y lloré. No comías porque tu boquita chiquita no podía con mis pezones grandes. A pesar de que naciste con más de cuatro kilos, no tenías fuerza para agarrar correctamente el pezón. Así pasaste tres días, aún no habías expulsado todo el meconio y tu cuerpito seguía más amarillo. Es decir, no te estabas alimentando bien y la ictericia iba en aumento. Ahora habitas mi toda mi vida.

Con ayuda, limpié mis lágrimas de miedo y las siguientes fueron a parar al mar del puerperio. Afrontamos el problema; tu salud estaba en peligro. Noches y días sin dormir, piel con piel, rayos de sol, asesoramiento, calditos de la abuela, abrazos de papá, y sonrisas de Hugo.

A grandes males, grandes remedios, hicimos lactancia diferida. No dudé ni un instante, no pensé en si me saldría leche o no, solo desempolvé el sacaleches y me reconcilié con él. Tenía que sacarme la leche para dártela a cada hora y remontar el peso que habías perdido.

foto maire 2Comenzamos al sexto día con lactancia diferida, aunque jamás te separé de la teta. Durante un largo mes y medio no hubo otra opción. Tomabas de un pecho y con el sacaleche me sacaba del otro, luego te dábamos mi leche con cuchara, jeringuilla y finalmente con biberón. Y al poco tiempo repetíamos la acción cambiando de pecho. Cuando habitabas mi panza, esto no estaba en mis pensamientos, pero haber experimentado la lactancia deferida me ha ayudado a valorar aún más, los pequeños y los grandes detalles de la lactancia materna.

A las seis semanas, una madrugada bajo la lámpara de sal, me miras con esos ojos de mora y sé que estabas preparada para hacer una toma completa de mis pechos. Día a día fuiste mamando cada vez más, tu boquita había crecido y yo te ponía a la teta confiando en ti y en mí. Así, volví a guardar el sacaleche. Ahora tu succión es perfecta, te nutres de leche y amor a demanda. Cuánto os quiero.

Hija mía, aprendimos juntas. Nos sumamos al lema que este año brinda la Semana Mundial de la Lactancia Materna: un triunfo para toda la vida.

En ningún momento pensé contigo en el final de la lactancia  materna,  pero reconozco humildemente que, a veces, las mamás encontramos dificultades que sin una red de apoyo pueden acabar con todo. Lo fácil hubiera sido creer en los mitos y comprar leche artificial para mi niña, pero elegí lo mejor para ella y para mí. En casos como el mío y en otros donde las madres encuentran problemas al lactar, el asesoramiento adecuado y el acompañamiento psicoafectivo son fundamentales. De ahí la importancia tanto de un grupo de apoyo a la lactancia materna, como de una correcta formación en la materia por parte de todos y todas las profesionales de la salud.

De corazón digo enhorabuena a todas las mamás que disfrutan desde el principio con sus bebés de una lactancia placentera. También enhorabuena y mucho amor para las madres, los padres y sus bebés que se encuentran piedras en el camino y aun así continúan disfrutando de este maravilloso regalo mamífero y natural.

Gracias Sonia, por dejarnos aprender de tu segunda experiencia con la lactancia materna 

¿Qué es un Grupo de Apoyo a la Lactancia Materna o GALM?


Imagen tomada de la web Nacimiento en Libertad

Un Grupo de Apoyo a la Lactancia Materna o, familiarmente para nosotras, GALM, es una organización de voluntariado social que apoya a madres o futuras madres que quieran amamantar a sus hijos a través de su experiencia y conocimiento.

Los Grupos de Apoyo ofrecemos servicio de asesoramiento a las madres o las embarazadas, realizamos reuniones periódicas en las que compartimos y generamos entre todas conocimiento, recomendamos prácticas que a nosotras nos han funcionado, y libros que nos han resuelto dudas y guiado en las lactancias de nuestros bebés. En algunos grupos, como el nuestro, también tenemos un teléfono de contacto al que puedes dirigirte si tienes alguna  cuestión que consultar que no pueda esperar a nuestras reuniones quincenales. A nuestras reuniones son bienvenidos los padres, compañeros, abuelas, suegras u otras personas que te apoyen en tu crianza; y por su puesto los bebés que son la otra parte implicada en el tándem que se crea a través de la lactancia materna.

Todos los organismos cuya finalidad es el fomento de la salud  y el cuidado de la infancia, como la OMS o UNICEF,  destacan como uno de las claves fundamentales para instaurar lactancias exitosas, el asesoramiento de los grupos de apoyo y la orientación madre a madre.

Nos parece interesante mencionar a continuación los resultados de una reciente tesis doctoral sobre los GALM, elaborada por Mª Pilar Sebastián. En sus conclusiones determina que los  grupos de apoyo contribuyen al bienestar de las madres y los niños/as, mejorando su calidad de vida y la de la comunidad en la que viven, y por tanto, pueden considerarse como importantes herramientas de promoción de la salud en la comunidad. 

Mª Pilar Sebastián, también menciona en su estudio, que las acciones de los GALM crean campaña de concienciación y reivindicación de derechos para el fortalecimiento de las condiciones que mejoren las prácticas sobre lactancia materna, crean entornos públicos para el amamantamiento, fomentando el apoyo y la construcción conjunta de la maternidad, reclamando la lactancia materna como la forma más saludable de alimentar y criar con apego a nuestros bebés.

Y citamos literalmente la última parte del capítulo porque nos ha encantado “Promocionar la lactancia materna es, por tanto, una forma de promocionar una sociedad futura más sana emocionalmente, con mayor bienestar y con mayor capacidad de amar”

 

 

Recomendaciones de lectura

Seguro que entre vuestro listado de buenos propósitos para este año está el de leer más, a nosotros nos ha pasado y hemos elaborado un lista entre todas de los libros que nos han parecido más atractivos y queremos compartirlos con vosotras:

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“Lactivista” de Ibone Olza libro pequeño pero intenso que, desde el conocimiento científico, el  cariño y respeto, analiza el amplio mundo de la lactancia en el Siglo XXI, de la Editorial  Obstare.

 “Lactancia: un libro sobre la realidad de dar teta”, un libro lleno de preciosas imágenes que pretende hacer un retrato de la  Lactancia materna, escrito por Noelia Terrer, con fotografías de Jose Bravo y editado por Litera 

“Por un nacimiento sin violencia” Un libro escrito en 1976 por Frederick Leboyer, de Mandala Ediciones, en él que se habla del proceso de parto desde el punto de vista del bebé que va a nacer, de sus avatares y su experiencia desde su nacimiento.  

“Oxitocina” un libro de Kerstin Uvnäs Moberg publicado por Ediciones Obelisco, que representa un compendio de los descubrimientos científicos acerca de la oxitocina, una hormona con un sorprendente papel en el cuerpo humano.

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“La maternidad y el encuentro con la propia sombra” Laura Gutman de Ediciones del Nuevo Extremo; un libro que reflexiona sobre el papel de madre, con sus luces y sombras. 

“Shantala: Masaje de los niños” de Frederick Leboyer, describe como realizar  masajes terapéuticos para niños 

5 lactanciaMaternidad y lactancia. Desde el nacimiento hasta los seis meses”  un libro escrito por Gro Nylander, que representa una apasionante guía sobre la maternidad.

“La familia ilustrada” de Laura Gutman un libro lleno de arte y humor para descubrir el concepto de familia. 

“40 semanas, crónica de un embarazo” de Gloria Vives, novela gráfica que analiza la crónica de un embarazo 

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Y para terminar unas pequeñas recomendaciones para disfrutarlas con los más pequeños:

“El cuento de las cuatro esquinitas” Antología que recoge los cuatro cuentos finalistas del I Concurso de cuentos infantiles “Lactancia y Crianza”

“Mamá nido, mamá cuna, mamá teta, mamá luna” escrito por Gloria Lizano

“Hermanos de Leche” de Ibone Olza

“Dando teta, de la A a la Z” escrito por Anna Obiols e ilustrado por Subi.

“Pequeñas delicias” un libro escrito por Mª Àngels Claramunt.

Esperamos que nuestras recomendaciones de lectura os resulten interesantes y os animamos a que nos dejéis  las vuestras.