Nuestros deseos para el 2016

En este nuevo año 2016 en Maire seguiremos trabajando con ilusión para que el fomento y el apoyo a la lactancia materna sea una realidad en nuestro sistema de salud y para que las mamás que quieran dar el pecho tengan toda la información y el apoyo que necesitan.felicitacion2012

Estamos muy contentas de cómo ha transcurrido el 2015 y las cosas que hemos conseguido poner en marcha gracias al apoyo y trabajo de todas nuestras socias y voluntarias, que son el motor de Maire:

  • Celebración de 24 reuniones quincenales de grupo de apoyo
  • Participación en cursos de preparación al parto en Centros de Salud y jornadas de difusión de lactancia materna
  • Más de 150 consultas atendidas a mamás a través de nuestro teléfono de consulta y nuestras redes sociales.
  • La celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna contando con uno de los Pediatras más relevantes de nuestro país en el ámbito de la lactancia materna
  • El desarrollo del curso III Curso de Lactancia Materna para Grupos de Apoyo
  • También recibimos vuestras nominaciones de los profesionales de salud que más os habían apoyado en vuestras lactancias ¡¡gracias a todas!!

Os dejamos con los 10 pasos para una feliz lactancia natural feliz, deseando que sean una realidad en este nuevo año.

Todos los servicios de maternidad y atención a los recién nacidos deberán:

  1. Disponer de una política por escrito relativa a la lactancia natural que sistemáticamente se ponga en conocimiento de todo el personal de atención de la salud.
  2. Capacitar a todo el personal de salud de forma que esté en condiciones de poner en práctica esa política.
  3. Informar a todas las embarazadas de los beneficios que ofrece la lactancia natural y la forma de ponerla en práctica.
  4. Ayudar a las madres a iniciar la lactancia durante la media hora siguiente al parto.
  5. Mostrar a las madres cómo se debe dar de mamar al niño y cómo mantener la lactancia incluso si han de separarse de sus hijos.
  6. No dar a los recién nacidos más que la leche materna, sin ningún otro alimento o bebida, a no ser que estén médicamente indicados.
  7. Facilitar la cohabitación de las madres y los niños durante las 24 horas del día.
  8. Fomentar la lactancia natural cada vez que se solicite.
  9. No dar a los niños alimentados al pecho biberones o chupetes artificiales.
  10. Fomentar el establecimiento de grupos de apoyo a la lactancia natural y procurar que las madres se pongan en contacto con ellos a su salida del hospital o clínica.

Además, los centros deben rechazar las muestras gratuitas o a bajo coste de los sucedáneos de la leche materna, biberones y chupetes.

Extraído de la publicación Protección, promoción y apoyo de la lactancia natural. La función especial de los servicios de maternidad. Declaración Conjunta OMS/UNICEF (OMS, 1989) y el Cuestionario para la evaluación global del hospital para la Iniciativa hospitales amigos del niño de la OMS y el UNICEF”, (UNICEF, 1992).

Nuestros deseos para este nuevo año

Desde deseosMaire Lactancia, asociación que tiene como principal objetivo promover, proteger y apoyar la lactancia materna, hemos pensado en compartir con vosotras, las familias  que conformáis  Maire, nuestros deseos para este año, con la esperanza de que con el trabajo y la constancia de todas, seamos capaces de hacerlos realidad.

Nuestros deseos para este año son:

  • Que las madres y recién nacidos puedan iniciar precozmente su lactancia, permitiendo el contacto piel con piel desde el nacimiento, y procurando la no separación de la madre y el bebé tras el parto.
  • Que el inicio precoz de la la lactancia se haga también tras cesáreas,  que no haya separación protocolaria para aquellas mamás que deseen estar con sus bebés, ayudándolas física y emocionalmente.
  • Que se busquen alternativas prácticas a las situaciones en las que la lactancia materna se encuentra con alguna complicación, para que las mamás puedan contar con asesoramiento y profesionales sanitarios que las ayuden a superar las dificultades y a establecer una lactancia materna exitosa.
  • Que se cumpla la normativa existente sobre adopción del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna y que no se ofrezca a las madres desde los Centros de salud u Hospitales, recomendaciones de alimentación con leches artificiales, en ocasiones, además, sin atender el deseo de la madre de amamantar a su hijo.
  • Que se apoye a todas las mamás, sobre todo a las que tienen dificultades especiales como prematuridad, bajo peso, partos múltiples, etc., ofreciendo alternativas y ayuda para establecer una lactancia materna exitosa.
  • Que las mamás encuentren en el ámbito sanitario una información veraz sobre la alimentación de los neonatos, basada en la evidencia científica, como las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Academia Americana de Pediatría (AAP), o el Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría.
  • Que los profesionales sanitarios que atienden a embarazadas y futuras mamás, pueda acceder a formación especializada sobre la lactancia.
  • Un apoyo más firme y decidido en el Hospital Materno Infantil de Badajoz, con la implantación de políticas y protocolos que favorezcan la lactancia materna.
  • El avance de la certificación IHAN en el Hospital Materno Infantil de Badajoz, iniciada hace unos años mediante la creación de un Comité de Lactancia Materna.
  • La creación de una red de apoyo activa a las mamás integrada por profesionales sanitarios, grupos de apoyo a la lactancia y el entorno familiar de las nuevas familias de nuestra ciudad.

Seguro que entre todas podemos completar la lista y hacérsela llegar a aquellas personas que pueden hacerlos realidad, ¿Nos ayudas?

Lactancia materna diferida; mi leche es para ti

Sonia nos cuenta cómo la “lactancia diferida” la ayudó a amamantar a su segundo bebé

Cuando habitabas mi panza, disfruté preparando mi madriguera para recibirte y parirte en casa. Grandioso regalo y experiencia vital. Días antes saludaban nubes oscuras que portaban agua, yo las recibí y las acepté. Después pedí al cielo que el sol hiciera el milagro del arcoíris que tanto me inspira. Y así fue.

Cuando habitabas mi panza te cantaba al son de Rosa Zaragoza que había leche para ti, y que tu hermano poco a poco iba entendiendo que la teta iba a ser compartida. Tranquila amor mío, mi leche es para ti. Cuando habitabas mi panza, hablaba con papá sobre cómo sería tu boquita. Admitía lo enamorada que estaba de la maternidad en todas sus manifestaciones. Cuando habitabas mi panza, pensaba confiada que el comienzo de la lactancia contigo estaría exenta de problemas, entre otras cosas, porque eran ya tres años de experiencia con Hugo, con esos inicios de grietas y mastitis. Y los mismos años acompañando a otras mamás, papás y bebés en el grupo de apoyo a la lactancia materna “Maire”.

Cuando habitabas mi panza, contaba las lunas cada mes. A ti te sentía serena, fuerte y con un halo de colores haciendo honor a tu bello nombre. Gracias Iris.

Cuando habitabas mi panza, papá te acariciaba con cada palabra de amor que me dedicaba. Tu hermano te explicaba cómo era nuestra cama y que ya te había reservado un huequecito. Cuando habitabas mi panza, mi doula también me cuidaba. Siempre estuve acompañada de mujeres sabias que alimentaban mi paz y mi alegría. Curaban mis heriditas y masajeaban mi cuerpo con hechizos de luna y polvo de estrellas. Ellas saben quiénes son y lo mucho que las amo. A todas ellas, gracias.

Foto maire ok

Tu nacimiento y mi parto volvieron a transformar mi Ser. Nido salvaje. Romper y crear a la vez, dolor y placer en la misma contracción, frío y calor, silencio y grito, ardor, vacío… Y amor, mucho amor. Salir de ti y de mí, para volver a entrar otra vez, pero más pura, más llena, más sana, más entera… Puro instinto mamífero. Ahora habitas mis brazos.

Clavamos los ojos la una en la otra. Aún unidas por el cordón de vida, se para el tiempo, solo estamos tú y yo. Te huelo, te beso, te miro, te siento y vuelvo a olerte. Tenías prisa por encontrar mi leche y saciarte más. Ahora habitas mi pecho izquierdo. La madrugada nos dejó dormir a los cuatro. Las matronas besaron mi frente y cerraron despacio la puerta de nuestro hogar. Hasta mañana.

Amanece y seguimos juntas. Pero duermes y no mamas. Pasan las primeras 48 horas y no sé si realmente va todo bien. Dudo, lloro, me pierdo, me retuerzo, te miro, conecto, te amo, vuelvo a olerte y me encuentro.

Sigo acompañada de mujeres que calientan la casa, mi alma y mi estómago, pero sigo dudando. No mamas y te noto apagada. Ahora tu color te delata amor mío. Tu tono amarillea demasiado y mis pechos llenos de leche piden ayuda para evitar obstrucciones. El tándem es la solución porque tu hermano los vacía y alivia el dolor. Pero mi intuición vuelve a hablar y sé que algo no va bien.

Hija, te pido perdón, no lo vi antes porque confiaba en que esta vez no habría problemas para amamantar a mi cría. No lo vi y lloré. No comías porque tu boquita chiquita no podía con mis pezones grandes. A pesar de que naciste con más de cuatro kilos, no tenías fuerza para agarrar correctamente el pezón. Así pasaste tres días, aún no habías expulsado todo el meconio y tu cuerpito seguía más amarillo. Es decir, no te estabas alimentando bien y la ictericia iba en aumento. Ahora habitas mi toda mi vida.

Con ayuda, limpié mis lágrimas de miedo y las siguientes fueron a parar al mar del puerperio. Afrontamos el problema; tu salud estaba en peligro. Noches y días sin dormir, piel con piel, rayos de sol, asesoramiento, calditos de la abuela, abrazos de papá, y sonrisas de Hugo.

A grandes males, grandes remedios, hicimos lactancia diferida. No dudé ni un instante, no pensé en si me saldría leche o no, solo desempolvé el sacaleches y me reconcilié con él. Tenía que sacarme la leche para dártela a cada hora y remontar el peso que habías perdido.

foto maire 2Comenzamos al sexto día con lactancia diferida, aunque jamás te separé de la teta. Durante un largo mes y medio no hubo otra opción. Tomabas de un pecho y con el sacaleche me sacaba del otro, luego te dábamos mi leche con cuchara, jeringuilla y finalmente con biberón. Y al poco tiempo repetíamos la acción cambiando de pecho. Cuando habitabas mi panza, esto no estaba en mis pensamientos, pero haber experimentado la lactancia deferida me ha ayudado a valorar aún más, los pequeños y los grandes detalles de la lactancia materna.

A las seis semanas, una madrugada bajo la lámpara de sal, me miras con esos ojos de mora y sé que estabas preparada para hacer una toma completa de mis pechos. Día a día fuiste mamando cada vez más, tu boquita había crecido y yo te ponía a la teta confiando en ti y en mí. Así, volví a guardar el sacaleche. Ahora tu succión es perfecta, te nutres de leche y amor a demanda. Cuánto os quiero.

Hija mía, aprendimos juntas. Nos sumamos al lema que este año brinda la Semana Mundial de la Lactancia Materna: un triunfo para toda la vida.

En ningún momento pensé contigo en el final de la lactancia  materna,  pero reconozco humildemente que, a veces, las mamás encontramos dificultades que sin una red de apoyo pueden acabar con todo. Lo fácil hubiera sido creer en los mitos y comprar leche artificial para mi niña, pero elegí lo mejor para ella y para mí. En casos como el mío y en otros donde las madres encuentran problemas al lactar, el asesoramiento adecuado y el acompañamiento psicoafectivo son fundamentales. De ahí la importancia tanto de un grupo de apoyo a la lactancia materna, como de una correcta formación en la materia por parte de todos y todas las profesionales de la salud.

De corazón digo enhorabuena a todas las mamás que disfrutan desde el principio con sus bebés de una lactancia placentera. También enhorabuena y mucho amor para las madres, los padres y sus bebés que se encuentran piedras en el camino y aun así continúan disfrutando de este maravilloso regalo mamífero y natural.

Gracias Sonia, por dejarnos aprender de tu segunda experiencia con la lactancia materna 

Semana Mundial de la Lactancia Materna 2013

LogolemaUn año más, se celebra en todo el mundo la Semana Mundial de la Lactancia Materna, del 1 al 7 de agosto.  En esta ocasión la WABA (Alianza Mundial Pro-Lactancia Materna) ha escogido un lema con el que nos sentimos muy identificadas
APOYO A LAS MADRES QUE AMAMANTAN: ¡Cercano, continuo y oportuno!

Un poco más adelante, en octubre, celebraremos en España la SMLM-2013, para la que tenemos planeadas algunas actividades de las que os iremos informando ¡Os van a encantar! 😉

No obstante, en estos días queremos aprovechar para difundir más que nunca la importancia del apoyo a las mamás que amamantan. El apoyo de la familia, del personal sanitario, en el trabajo, al fin y al cabo de toda la sociedad… para que la lactancia materna vuelva a ser vista como lo que es, algo NATURAL, y sobre todo, algo NORMAL.

¿Y cómo podemos apoyar a estas mamás y sus hij@s? La OMS también nos deja algunas recomendaciones (pincha en la imagen para verla más grande)

OMSPadresOMSMadres

 

OMSTrabajoOMSFamilias

Día Mundial del Niño y la Niña

Hoy se conmemora el Día Universal del Niño, que cada año recuerda la firma de la Convención sobre los Derechos del Niño (1989). En este Día, UNICEF España quiere alertar sobre la desnutrición infantil, que está detrás de 1 de cada 3 muertes infantiles.

En este aniversario, UNICEF España quiere poner el foco en el derecho a la supervivencia y el desarrollo, uno de los derechos fundamentales de la infancia que ha registrado avances notables, como la reducción de la mortalidad infantil en un 41%.

Sin embargo, todavía mueren 19.000 niños al día por causas que podemos evitar. 6.400 de ellos mueren por causas relacionadas con la desnutrición. La promoción de la iniciación temprana de la lactancia materna es una estrategia clave para la supervivencia del niño. Según un estudio publicado en la revista médica Pediatrics en 2006, es posible evitar el 16% de las muertes neonatales mediante la lactancia materna desde el primer día de vida de los lactantes, una cifra que puede aumentar al 22% si la lactancia materna comienza durante la primera hora después del nacimiento.

Por eso hoy desde Maire, queremos sumarnos a esta revindicación sobre los derechos del niño y revindicar que desde una región sobre la nuestra que tiene un índice de pobreza infantil por encima de la media nacional se creen políticas que sigan defendiendo a los niños como principal activo de nuestra comunidad.

Porque sin niños, no hay mañana.

Y es que esto… no tiene precio.

Estando embarazada solía decir: “quiero que me pongan a mi bebé en el pecho nada más nacer, voy a intentar evitar el biberón y nada de chupetes…”. Al segundo día de nacer Alberto no había cumplido ninguno de mis propósitos.

Mi parto fue cesárea, algo que no había previsto, y no tuve a Alberto conmigo hasta pasadas más de tres horas. Cuando vino traía un biberón bajo el brazo. Según me comentó la enfermera había nacido muy grande y podría sufrir una bajada de azúcar si no le administraba biberón pues mi leche tardaría mucho en subir: “10 minutos en cada teta cada tres horas y luego biberón”. Resumo mis cinco días en el hospital con fiebre, mastitis y mi bata con dos cercos de sangre donde estaban los pezones por las grietas, pero yo quería dar el pecho… Rezaba para que no dieran ni las tres, ni las seis, ni las nueve… Recurrí a las pezoneras como mi última esperanza y gracias a ellas pude seguir con la lactancia, pero no supe hasta hace unos días, que igual que habían sido mi salvación también fueron mi tortura: el pezón era demasiado grande y me lo estaba sacando Alberto, pues era invertido.

Ya en casa intentaba que Alberto se bastara con el pecho pero las tomas eran eternas, de casi dos horas, y cuando caía agotado, yo pensando que había terminado le retiraba y se ponía a llorar. Era como si no hubiera comido nada. Todo el mundo dio por hecho, y yo también, que mi leche no le alimentaba por lo que muy a mi pesar le administraba el biberón. Poco a poco conseguí quitarme las pezoneras en mi afán de tener una lactancia lo más natural posible.

Cuando Alberto tenía dos meses ponerle al pecho se había convertido en una pelea continua. Era ponerle y lloraba, pataleaba, me arañaba, se arqueaba… Me resultaba traumático observar como mi hijo me rechazaba ante mi insistencia y ante las miradas penetrantes de toda la familia que asentía: “si es que su leche no le alimenta, no es buena, no le sacia, Alberto es muy grande…” y yo me decía a mi misma: “si mi cuerpo ha sido capaz de gestar a un bebé, y grande, es porque también puede alimentarlo”, pero mi autoestima y mis fuerzas estaban por los suelos. Intentaba adaptarme a mi bebé, a mi nueva casa con su mudanza incluida y sobre todo a intentar superar la pérdida de mi madre, que me dejó a dos meses de nacer Alberto, pero todo era en vano. Estaba realmente hundida.

Hacía ya una semana que Alberto no se enganchaba y le di un biberón con leche que me había sacado en varios días. Ese fue el comienzo de mi relactancia pues Alberto no lloró. Ante la evidencia, nerviosa e ilusionada me puse a buscar información pues mi leche tenía que valer. Me puse en contacto con María, de Maire Lactancia e inmediatamente me dio toda la información que necesitaba, pero sobre todo y lo más importante: confió en mí y en mi poder para lactar. Estaba tan segura de que podía hacerlo y de que mi leche alimentaba que no me permitía dudar.

Guardé los biberones (para evitar la confusión tetina-pezón) e íbamos dándole la leche con una jeringa mientras estaba enganchado a la teta. Estuve pegada literalmente a Alberto durante las veinticuatro horas durante varios días (para conseguir que volviera a coger el pezón), cada vez que abría un ojo: teta. Me sacaba leche continuamente (para estimular la producción y llegar a los niveles necesarios para tener la cantidad suficiente que tomaba), dormía con él, me olvidé de horas y número de tomas e hice oídos sordos ante cualquier comentario. Le pesaba cada viernes para ver que no bajaba de peso mientras le iba bajando las dosis de leche de fórmula y no solo no bajaba, sino que iba poniendo de 200 a 300 gramos semanales…

Sólo me bastó un “confía en mí” para tener el apoyo de mi marido, algo que de no ser así, seguramente hoy no estaría contando ésto.

A día de hoy sigo con lactancia exclusiva y sabiendo que le estoy dando lo mejor de mí a mi hijo. Me siento tremendamente orgullosa y feliz, capaz, poderosa… Asiento convincente cuando escucho todo tipo de comentarios, y a cual más variopinto, relacionados con la teta pues pocos conocen “el poder de una teta” y de nada sirve explicar a quien no quiere entender. Observo a Alberto cuando mama y experimento una sensación de plenitud difícil de explicar. Le digo “tetita” y agita nervioso sus bracitos y piernas mientras ríe a carcajadas… Y es que esto… no tiene precio.

Laura

¿Cuándo nace una mamá?

El otro día, en nuestra reunión grupal con las mamás, alguien comentó que teníamos que hacer un post para felicitar a todas las mamás y me pareció una idea estupenda. Ser mamá es una labor con dedicación plena, que merece ser ampliamente reconocida, pero me costaba poner en pie un post que hablase del “oficio” de ser mamá, ya que son tantas cosas las que se pueden decir… Buscando la inspiración, me puse a pensar en mi propia historia personal, en mi sentimiento y deseo de ser madre, en los instantes en los que empecé a ser consciente del tremendo cambio que se daba en mi vida, del cambio de rol que iba a vivir…

Aunque tengo un recuerdo muy especial del momento en el que descubrí que estaba embarazada, de esas horas de madrugada, porque no podía esperar más para hacer el test de embarazo, y de esos sentimientos encontrados, de tremenda felicidad y de un escalofrío de vértigo por lo que se me venía encima mientras me decía: “acaban de venir los reyes ¡es una suerte que vayamos a ser papás!”… creo que no fue ahí donde comenzaron mis ganas de ser mamá.

Unos años antes, por diferentes circunstancias, tuve que cuidar a mis sobrinos y ser su pequeña mamá por horas. Hasta ese momento, siendo la pequeña de mi familia, no había tenido oportunidad de cuidar a un bebé. Al enfrentarme a esa maravillosa experiencia, sentí dentro de mí el deseo de ser madre, gestar, parir y criar a mi pequeño bebé.

Desde ese momento, mi vida fue tomando diferentes caminos, haciendo y deshaciendo planes, en definitiva, el día a día me planteaba cuestiones que me obligaban a posponer mi sueño de ser mamá. Todo esto me hizo darme cuenta de que ser mamá no iba a ser algo sencillo. Por eso, me gustaría en este post, extender las felicitaciones también a aquellas mamás que estáis buscando un bebé, porque ya os sentís y sois mamás, y seguro que en cualquier momento pasaréis a la acción, mientras tanto no dejéis el amor que tenéis dentro de vosotras guardado en un cajón, sino a provechad para repartirlo entre todos los que os rodean, y en especial entre los locos bajitos que tengáis cerca…

Cuando me quedé embarazada y fui por primera vez a visitar a mi matrona, estaba de unas siete semanas y en sala de espera había un cartel, que decía “ha nacido un bebé y también una mamá”; me pareció una maravillosa forma de decir tanto con una frase tan sencilla. Y es que, el nacimiento de una madre también es un momento precioso y va a unir para toda la vida al bebé y a la mamá. Ambos necesitarán mucho cariño y amor especialmente en esos primeros momentos. Durante esa primera visita a mi matrona, fue cuando escuché por primera vez el corazón de Sofía, latiendo fuerte y con un ritmo frenético, ¡qué emocionante! Hasta pude ver, entre las sombras y luces del monitor, algo que parecía ser la silueta de esa pequeña niñita que se estaba gestando en mi barriga. “Ese es tu bebé”, me dijo la matrona. Algunas semanas más adelante, esa “silueta” fue tomando mayor definición. A las 16 semanas me dijeron que iba a tener una niña, ¡una niña! Fue otro gran paso en mi sentimiento de ser mamá. Recuerdo leer apasionadamente todas las revistas, videos, webs que caían en mi mano, en los que conocía con detalle los cambios de Sofía, semana a semana, y cómo hablaba con ella, y le cantaba canciones.

Los meses de embarazo, para todas las mamás que hemos pasado por ahí, sabemos que son largos y están llenos de momentos dulces y felices, y momentos de incertidumbre. Recuerdo las visitas al médico, con un miedo espantoso porque todo estuviese bien, los movimientos de la barriga, los saltos con la voz de su padre, mi baja obligatoria porque era una canija y no cogía peso y por último el susto de su riñoncito que nos hizo llorar porque pudiera sufrir cuando naciera, aquí creo que ya era una madre, tenía ya todos los síntomas.

La prueba de fuego, el día que empezó la cuenta atrás y finalmente nos graduamos ambas, ella como bebé y yo como mamá, y aunque a veces creo que salió ganando con el reparto de papeles… fue genial. Recuerdo cada parte del trabajo del parto con cariño y emoción, al papá de Sofía contándome nuestros viajes para que no sintiera las contracciones, no funcionaba mucho (pero te quiero igual por el intento), a las matronas, a mis amigos… y así, a empujones, vino mi pequeña al mundo con los ojos abiertos cuando todavía no había sacado los pies del tiesto, y queriéndose comer el mundo, empezando por la tetita de su mamá.

No sé si he conseguido aportar mucha luz a la pregunta inicial, pero creo que todos debemos abrazar, besar y felicitar a todas aquellas mujeres que quieren ser madres, porque sin duda es el mayor acto de amor al que podrás enfrentarte jamás.

¡Felicidades a todas las que os sentís mamás porque tenéis ganas de amar sin condiciones!

Inma

Día Mundial de la Salud 2012

El Día Mundial de la Salud se celebra el 7 de abril todos los años para conmemorar el aniversario de la fundación de la Organización Mundial de la Salud en 1948.

Por este motivo, el Ayuntamiento de Badajoz ha organizado un programa de actividades que se están desarrollando a lo largo de esta semana. Nos han invitado a participar junto a otras asociaciones de nuestra localidad y durante la mañana de hoy hemos estado en la Plaza de San Atón atendiendo a todo aquel que se ha interesado por nuestro trabajo como asociación prolactancia materna.

Ha resultado una muy agradable jornada, tanto que repetiremos mañana, ¿nos acompañáis?

Hoy, además, es un día muy señalado para nosotras, porque hoy hace un año que este blog surcó los mares de la red por primera vez… Y ya han pasado por él 366 días, 34 entradas, y 14.680 visitas.

Gracias a todos los que nos leéis y apoyáis, por compartir nuestras ilusiones y por hacernos sentir que aportamos nuestro granito de arena. Promover, proteger y apoyar la cultura del amamantamiento es nuestra finalidad, pero recorrer el camino nos hace aprender cada día, disfrutar, emocionarnos y crecer con cada persona que nos acompaña.

¡Gracias papás! (porque la lactancia también es cosa de hombres)

Hoy nos gustaría felicitar a todos los papás, y hacer un pequeño homenaje a todos aquellos que han hecho posibles tantas lactancias prestando ayuda, apoyo y soporte cuando más se les necesitaba, entendiendo que amamantar es lo único que sólo ella puede hacer.

  • Gracias a todos los padres que se informan junto a sus parejas durante el embarazo sobre lactancia, adelantándose a las dificultades que después puedan surgir.
  • Felicidades a todos los padres que saben apoyar a sus mujeres tras el parto, cuando el desgaste físico y emocional les hace tan necesarios.
  • Olé por los padres que “filtran” las visitas de los primeros días para preservar el descanso y la intimidad de la madre y el bebé.
  • Enhorabuena a los padres que entienden que al principio la mamá está extremadamente sensible y todo se le hace un mundo, gracias por vuestra paciencia y comprensión.
  • Bien por los padres que, cuando surgen dificultades en la lactancia, confían en sus parejas y las apoyan con paciencia y cariño.
  • Gracias a los papás que se ocupan de la casa, las tareas del hogar y la atención de los hijos mayores mientras la madre da el pecho, sin su trabajo no sería posible, o se haría tremendamente difícil.
  • Enhorabuena a los padres que encuentran su nuevo papel en la familia sabiendo que hay muchas, muchas cosas que el bebé necesita y para las que el padre es muy importante.

Y gracias a todos los que cada día os esforzáis para dar lo mejor a vuestras familias. Aquí os dejamos un documento de la Liga de la Leche Internacional con más información sobre el papel del padre en la lactancia materna 

Papás, ¿nos contáis cómo habéis vivido la lactancia? Nos encantaría conocer vuestras experiencias en primera persona, ¡animaos! Podéis hacerlo dejando un comentario en este post o enviándonos un correo electrónico a mairelactancia@gmail.com