Nuestros deseos para el 2016

En este nuevo año 2016 en Maire seguiremos trabajando con ilusión para que el fomento y el apoyo a la lactancia materna sea una realidad en nuestro sistema de salud y para que las mamás que quieran dar el pecho tengan toda la información y el apoyo que necesitan.felicitacion2012

Estamos muy contentas de cómo ha transcurrido el 2015 y las cosas que hemos conseguido poner en marcha gracias al apoyo y trabajo de todas nuestras socias y voluntarias, que son el motor de Maire:

  • Celebración de 24 reuniones quincenales de grupo de apoyo
  • Participación en cursos de preparación al parto en Centros de Salud y jornadas de difusión de lactancia materna
  • Más de 150 consultas atendidas a mamás a través de nuestro teléfono de consulta y nuestras redes sociales.
  • La celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna contando con uno de los Pediatras más relevantes de nuestro país en el ámbito de la lactancia materna
  • El desarrollo del curso III Curso de Lactancia Materna para Grupos de Apoyo
  • También recibimos vuestras nominaciones de los profesionales de salud que más os habían apoyado en vuestras lactancias ¡¡gracias a todas!!

Os dejamos con los 10 pasos para una feliz lactancia natural feliz, deseando que sean una realidad en este nuevo año.

Todos los servicios de maternidad y atención a los recién nacidos deberán:

  1. Disponer de una política por escrito relativa a la lactancia natural que sistemáticamente se ponga en conocimiento de todo el personal de atención de la salud.
  2. Capacitar a todo el personal de salud de forma que esté en condiciones de poner en práctica esa política.
  3. Informar a todas las embarazadas de los beneficios que ofrece la lactancia natural y la forma de ponerla en práctica.
  4. Ayudar a las madres a iniciar la lactancia durante la media hora siguiente al parto.
  5. Mostrar a las madres cómo se debe dar de mamar al niño y cómo mantener la lactancia incluso si han de separarse de sus hijos.
  6. No dar a los recién nacidos más que la leche materna, sin ningún otro alimento o bebida, a no ser que estén médicamente indicados.
  7. Facilitar la cohabitación de las madres y los niños durante las 24 horas del día.
  8. Fomentar la lactancia natural cada vez que se solicite.
  9. No dar a los niños alimentados al pecho biberones o chupetes artificiales.
  10. Fomentar el establecimiento de grupos de apoyo a la lactancia natural y procurar que las madres se pongan en contacto con ellos a su salida del hospital o clínica.

Además, los centros deben rechazar las muestras gratuitas o a bajo coste de los sucedáneos de la leche materna, biberones y chupetes.

Extraído de la publicación Protección, promoción y apoyo de la lactancia natural. La función especial de los servicios de maternidad. Declaración Conjunta OMS/UNICEF (OMS, 1989) y el Cuestionario para la evaluación global del hospital para la Iniciativa hospitales amigos del niño de la OMS y el UNICEF”, (UNICEF, 1992).

Lactancia materna diferida; mi leche es para ti

Sonia nos cuenta cómo la “lactancia diferida” la ayudó a amamantar a su segundo bebé

Cuando habitabas mi panza, disfruté preparando mi madriguera para recibirte y parirte en casa. Grandioso regalo y experiencia vital. Días antes saludaban nubes oscuras que portaban agua, yo las recibí y las acepté. Después pedí al cielo que el sol hiciera el milagro del arcoíris que tanto me inspira. Y así fue.

Cuando habitabas mi panza te cantaba al son de Rosa Zaragoza que había leche para ti, y que tu hermano poco a poco iba entendiendo que la teta iba a ser compartida. Tranquila amor mío, mi leche es para ti. Cuando habitabas mi panza, hablaba con papá sobre cómo sería tu boquita. Admitía lo enamorada que estaba de la maternidad en todas sus manifestaciones. Cuando habitabas mi panza, pensaba confiada que el comienzo de la lactancia contigo estaría exenta de problemas, entre otras cosas, porque eran ya tres años de experiencia con Hugo, con esos inicios de grietas y mastitis. Y los mismos años acompañando a otras mamás, papás y bebés en el grupo de apoyo a la lactancia materna “Maire”.

Cuando habitabas mi panza, contaba las lunas cada mes. A ti te sentía serena, fuerte y con un halo de colores haciendo honor a tu bello nombre. Gracias Iris.

Cuando habitabas mi panza, papá te acariciaba con cada palabra de amor que me dedicaba. Tu hermano te explicaba cómo era nuestra cama y que ya te había reservado un huequecito. Cuando habitabas mi panza, mi doula también me cuidaba. Siempre estuve acompañada de mujeres sabias que alimentaban mi paz y mi alegría. Curaban mis heriditas y masajeaban mi cuerpo con hechizos de luna y polvo de estrellas. Ellas saben quiénes son y lo mucho que las amo. A todas ellas, gracias.

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Tu nacimiento y mi parto volvieron a transformar mi Ser. Nido salvaje. Romper y crear a la vez, dolor y placer en la misma contracción, frío y calor, silencio y grito, ardor, vacío… Y amor, mucho amor. Salir de ti y de mí, para volver a entrar otra vez, pero más pura, más llena, más sana, más entera… Puro instinto mamífero. Ahora habitas mis brazos.

Clavamos los ojos la una en la otra. Aún unidas por el cordón de vida, se para el tiempo, solo estamos tú y yo. Te huelo, te beso, te miro, te siento y vuelvo a olerte. Tenías prisa por encontrar mi leche y saciarte más. Ahora habitas mi pecho izquierdo. La madrugada nos dejó dormir a los cuatro. Las matronas besaron mi frente y cerraron despacio la puerta de nuestro hogar. Hasta mañana.

Amanece y seguimos juntas. Pero duermes y no mamas. Pasan las primeras 48 horas y no sé si realmente va todo bien. Dudo, lloro, me pierdo, me retuerzo, te miro, conecto, te amo, vuelvo a olerte y me encuentro.

Sigo acompañada de mujeres que calientan la casa, mi alma y mi estómago, pero sigo dudando. No mamas y te noto apagada. Ahora tu color te delata amor mío. Tu tono amarillea demasiado y mis pechos llenos de leche piden ayuda para evitar obstrucciones. El tándem es la solución porque tu hermano los vacía y alivia el dolor. Pero mi intuición vuelve a hablar y sé que algo no va bien.

Hija, te pido perdón, no lo vi antes porque confiaba en que esta vez no habría problemas para amamantar a mi cría. No lo vi y lloré. No comías porque tu boquita chiquita no podía con mis pezones grandes. A pesar de que naciste con más de cuatro kilos, no tenías fuerza para agarrar correctamente el pezón. Así pasaste tres días, aún no habías expulsado todo el meconio y tu cuerpito seguía más amarillo. Es decir, no te estabas alimentando bien y la ictericia iba en aumento. Ahora habitas mi toda mi vida.

Con ayuda, limpié mis lágrimas de miedo y las siguientes fueron a parar al mar del puerperio. Afrontamos el problema; tu salud estaba en peligro. Noches y días sin dormir, piel con piel, rayos de sol, asesoramiento, calditos de la abuela, abrazos de papá, y sonrisas de Hugo.

A grandes males, grandes remedios, hicimos lactancia diferida. No dudé ni un instante, no pensé en si me saldría leche o no, solo desempolvé el sacaleches y me reconcilié con él. Tenía que sacarme la leche para dártela a cada hora y remontar el peso que habías perdido.

foto maire 2Comenzamos al sexto día con lactancia diferida, aunque jamás te separé de la teta. Durante un largo mes y medio no hubo otra opción. Tomabas de un pecho y con el sacaleche me sacaba del otro, luego te dábamos mi leche con cuchara, jeringuilla y finalmente con biberón. Y al poco tiempo repetíamos la acción cambiando de pecho. Cuando habitabas mi panza, esto no estaba en mis pensamientos, pero haber experimentado la lactancia deferida me ha ayudado a valorar aún más, los pequeños y los grandes detalles de la lactancia materna.

A las seis semanas, una madrugada bajo la lámpara de sal, me miras con esos ojos de mora y sé que estabas preparada para hacer una toma completa de mis pechos. Día a día fuiste mamando cada vez más, tu boquita había crecido y yo te ponía a la teta confiando en ti y en mí. Así, volví a guardar el sacaleche. Ahora tu succión es perfecta, te nutres de leche y amor a demanda. Cuánto os quiero.

Hija mía, aprendimos juntas. Nos sumamos al lema que este año brinda la Semana Mundial de la Lactancia Materna: un triunfo para toda la vida.

En ningún momento pensé contigo en el final de la lactancia  materna,  pero reconozco humildemente que, a veces, las mamás encontramos dificultades que sin una red de apoyo pueden acabar con todo. Lo fácil hubiera sido creer en los mitos y comprar leche artificial para mi niña, pero elegí lo mejor para ella y para mí. En casos como el mío y en otros donde las madres encuentran problemas al lactar, el asesoramiento adecuado y el acompañamiento psicoafectivo son fundamentales. De ahí la importancia tanto de un grupo de apoyo a la lactancia materna, como de una correcta formación en la materia por parte de todos y todas las profesionales de la salud.

De corazón digo enhorabuena a todas las mamás que disfrutan desde el principio con sus bebés de una lactancia placentera. También enhorabuena y mucho amor para las madres, los padres y sus bebés que se encuentran piedras en el camino y aun así continúan disfrutando de este maravilloso regalo mamífero y natural.

Gracias Sonia, por dejarnos aprender de tu segunda experiencia con la lactancia materna 

El plan B al inicio de la lactancia materna

images (4)Cuando por primera vez nos enfrentamos a algo que no habíamos hecho antes y cuando es tan importante como el hecho de hacernos madres y padres, sentimos vértigo e inquietud y todos necesitamos informarnos y aprender. Eso nos pasa a muchas mamás cuando pensamos si vamos a saber dar de mamar a nuestros hijos. Dar el pecho, puede parecer algo innato en el ser humano, pero no está tan claro. Así que os recomendamos a todos los que vais a ser papás y mamás que os acerquéis a vuestro centro de salud os informéis, pero que también vengáis a un grupo de lactancia, porque dentro de los grupos os vais a encontrar muchas experiencias, consejos prácticos y muchos bebés lactantes a los que observar.

Aún así, puede ocurrirnos que cuando iniciamos nuestro camino hacia la maternidad, nos encontremos que no podemos cumplir con las pautas iniciales que nos habían fijado para que todo saliera bien…pues que como en todas las situaciones complicadas que tenemos que afrontar en la vida, siempre encontraremos más de un camino y en el caso que nos ocupa podremos conseguir una lactancia materna exitosa. Porque siempre podemos imaginar una nueva solución y poner en marcha nuestro propio plan B.

Las dos horas siguientes al nacimiento son claves para establecer la lactancia materna.

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Esta afirmación que tienen claros todos los especialistas en LM, Comités de Pediatría, UNICEF y la Organización Mundial de la Salud, parece ser que tiene algunas dificultades para implementarse en la rutina de nuestros hospitales y en esas dos primeras horas que pasamos en reanimación no todas las mamás tienen al lado a su bebé, tal y como es recomendable. ¿Qué podemos hacer? En primer lugar reclamarlo porque es nuestro derecho. Le transmitiremos al personal sanitario que nos atiende que vamos a darle el pecho a nuestro hijo y que como sabrán estas primeras horas son fundamentales para establecer una lactancia materna exitosa. Si aún así, no conseguimos que nos dejen estar con nuestro hijo, pondremos en marcha nuestro plan B. Finalizada la estancia en reanimación, cogeremos a nuestro hijo le acercaremos nuestro pecho y le facilitaremos nuestro calor, siempre en contacto piel con piel para que le vayamos facilitando el agarre y recuperemos el tiempo perdido. Es importante al inicio, no dejarlo dormir solito en su cuna, que lo situemos a nuestro lado recordándole donde está su mamá y enseñándole que tiene a su lado nuestro pecho que es uno de los mejores lugares para empezar a comerse el mundo.

¿Qué pasa si nuestro bebe no nace a través de parto natural  sino que nace a través de cesárea?

En muchos hospitales no van a dejarnos estar con nuestro hijo en unas cuantas horas y, una cesárea es una intervención médica y en muchos hospitales estipulan que es necesario dejar a la madre en reanimación un largo periodo de tiempo. En este caso, nuestro bebé no habría estado con nosotros esas primeras horas vitales para establecer la Lactancia Materna y además han podido administrarle leche artificial a través de una tetina, que no debe usarse hasta que la lactancia este establecida. Si esto nos ocurre lo que podremos hacer será solicitar nuestro bebé si nos encontramos bien y ponernos al pecho cuanto antes. Es difícil dar de mamar en una posición correcta cuando no puedes sentarte con facilidad, cuando es un difícil girarte en la cama y llevas suero en vena y una sonda. Nada que ver comenzar una lactancia después de un parto normal natural libre de cables o sondas y puede hacer que los bebés tengan más problemas para mamar bien los primeros días…recuerda que son los primeros días que toda aventura requiere adaptación y que seguro que puedes conseguirlo.

Lactando-a-un-infante-300x199A menudo se les ofrece el biberón en las primeras horas de vida, Esta supuesta ayuda nos dificulta el establecimiento de la lactancia porque confunde al bebé en la succión y además no incentiva nuestra producción de nuestra leche.

A menudo también los bebés puedes estar más inquietos y está muy extendido el mito de que la debilidad tras la cesárea puede hacer que la leche no alimente lo suficiente, este es uno de los muchos falsos mitos que se han construido en torno a la lactancia materna, pues incluso se ha demostrado a través de diversos estudios que la composición de la leche materna no cambia ni en los casos de madres desnutridas.

Así que te aconsejamos que si tu bebé ha nacido por cesárea busques una postura cómoda para amantarlo. Puedes intentarlo tumbada o con un cojín de lactancia que puede permitirte amantarlo con una postura correcta pero sin tener que aguantar el peso sobre tu vientre.

A menudo loa bebés que nacen por cesárea pueden estar más tranquilos y ser muy dormilones por lo que puede ser bueno que para establecer cuanto antes tu lactancia te estimules con el sacaleches del hospital y que sigas poniendo a tu bebé al pecho cada vez que abra sus ojitos o lo veas agitado. Recuerda que la lactancia materna debe realizarse con una demanda perceptiva, por lo que en cuanto percibamos inquieto a nuestro bebé deberemos ofrecerle nuestro pecho, sin esperar a que llore o se ponga muy nervioso.

Sobre todo, siempre recordad que existen múltiples opciones o como lo hemos llamado nosotros en este post planes B para iniciar satisfactoriamente nuestro recorrido en la lactancia materna aunque resulta evidente que cuando las madres sufren una cesárea necesitan un gran apoyo, orientación y seguimiento de su lactancia.